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He callado…

He contenido mis palabras por la incertidumbre de tu rostro, al callar después que mis palabras fluyen como tonto. He tomado algunos días distancia, porque quisiera que tu corazón me mirara, tus ojos me extrañaran.

He tratado de obtener de ti lo que yo daría, pero no has dado lo mismo, sin embargo has despertado mi fascinación vida mía. Porque no eres como yo, sino un misterio para admirar mientras mi mente deambula en agonía. Mientras me ahogo en un mar de preguntas y suposiciones deseando quien inspire tus ilusiones y alegrías.

Así que, he contenido mis argumentos enumerando tus virtudes, he tirado mis expectativas dejándome sorprender por tus  similitudes, con aquello que es mejor de lo que siempre desee, con lo mejor de Dios para mi y lo que estuve a punto de perder. Porque mientras más te razono más de mi te alejo, más mientras más te amo conozco más del cielo. De lo bello de tu ser al contemplarte sin tantas preguntas, sin tantos titubeos.

Por tanto, te seguiré esperando, junto a este campo donde sigo sembrando todas mis suspiros, cada uno de mis pensamientos a tu lado. Hasta que venga la lluvia y pueda recoger lo bello de lo cosechado.

 

 

– Diciembre del 2010, mientras esperaba porque esto fuera realidad.
Si hubiera sabido que me casaría contigo todo hubiera sido más fácil, pero esa espera fortaleció mi carácter. Me hizo valorarte y con más fuerza amarte–


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