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Redes Sociales

Pescadores modernos, con redes sociales

Puedo ver desde donde estoy sentado alrededor de 15 celulares de jóvenes que desde las gradas también observan este partido de basquetbol, cada uno de ellos platicando, tomando videos cortos y enviándolos a sus amigos través de la misma aplicación móvil, Snapchat.

Snapchat ha sido una sensación entre los adolescentes y jóvenes desde hace más de dos años, algunos ayeres muchos de nosotros usábamos MySpace, después llego Facebook y Twitter, Instagram y aunque cada una de estas plataformas sociales tiene características diferentes todas son orientadas a conectarnos con otros de una mejor manera.

Y así como estas redes sociales adaptan ideas que las demás van desarrollando, también lo hace la mensajería instantánea, sea para que a través de una llamada en video alguien pueda ser testigo de un momento significativo o para simplemente enviar la dirección exacta de la siguiente reunión de amigos. Nos encontramos en un momento en la historia donde no hay excusa para no estar comunicados, sin embargo ha sido interesante ver nuestro comportamiento a la par del descubrimiento de nuevas tecnologías, en las cuales aquellas conductas que hace tiempo presumíamos ahora criticamos, mostrando nuestra naturaleza al estar en contacto con otras personas, sea que profundizamos esas amistades o poco a poco nos vamos distanciando. Así mismo en la era de las redes sociales, o usamos estas para acercarnos más o para distanciarnos por sentirnos vigilados o amenazados de estar tan “expuestos”.

El apóstol Pablo desde su cuenta de Twitter compartía: “Ustedes mismos son nuestra carta, escrita en nuestro corazón, conocida y leída por todos. Es evidente que ustedes son una carta de Cristo…” (2 Corintios 3:2-3a)

¿Cuál entonces es la manera de ser una buena carta, testimonio a través de lo que comunicamos a otros por las redes sociales? ¿Qué tan cuidadosos debemos ser con esta arma de doble filo? Buscar ser una “buena” influencia puede llevarnos a tratar de mostrarnos demasiado perfectos para con un mundo imperfecto que busca esperanza en sus limitaciones, y tratar de ser “de mente abierta” puede orillarnos a comenzar a decirle a lo malo bueno y a lo bueno malo (Isaías 5:20). Por otro lado [clickToTweet tweet=”Aislarnos de toda comunicación en las redes sociales sin intervenir sería ver el mal y alejarnos.” quote=”Aislarnos de toda comunicación en las redes sociales sin intervenir sería ver el mal y alejarnos” theme=”style3″] o diciéndolo de otra manera, por qué culpar a la oscuridad por ser oscura, es mucho más útil preguntarnos por qué la luz no brilla como pudiera hacerlo.

Jesús, desde la plataforma social de aquellos días, compartía: “Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad situada sobre un monte no se puede ocultar; ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en la casa.”

Somos llamados a intervenir, y en amor rescatar… brindar esperanza a un mundo que expone por diferentes medios su gran necesidad de un Salvador. Somos llamados a alumbrar con esa luz que fuimos alumbrados, amar con ese amor con cual fuimos llevados a casa.

About Author

Autor del libro y host del Podcast “Más que Saliva". Por 15 años Gerardo ha dedicado su vida a introducir adolescentes a Jesús y ayudarlos a crecer en su fe en México, Rumania, Taiwán y ahora en Puerto Rico sirviendo con la organización global 'Young Life'. Gerardo esta casado con Cristina, y tienen tres hijos, Sawyer, Madison y Elliot de 9 meses. Mexicano de nacimiento, misionero de corazón, siempre buscando lugares de buenos tacos!

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