relaciones

Revaluando tus propios consejos

ULTIMAMENTE CADA VEZ QUE ALGUIEN MENCIONA LA IDEA DE ESCRIBIR y me preguntan acerca de mi libro, comparto con ellos un habito que aprendí hace tiempo acerca de escribir: “Escribe al menos por 5 o 10 minutos aunque nada de eso tenga sentido en el momento. Crea el hábito y pronto tendrás una serie de ideas a las que podrás regresar para editar.” Recomendaba uno de mis autores favoritos. La verdad, así como en otros consejos que he compartido con otros, por buenos y útiles que suelan oírse, yo mismo no los he seguido. 

Mientras más he convivido con gente brutalmente honesta consigo misma y humilde en su manera de verse a ellos mismos, más he tenido que auto-evaluarme acerca de tanto vocabulario que he usado por años. Conductas que en algún momento copié de alguien más porque en ese momento tuvieron sentido. Ideas o juicios acerca de algunos temas de los que sin pensar opinaba, sin realmente comprender todas las vertientes o perspectivas del mismo, y más que solo eso, entendiendo el corazón por el cual algunas personas creen o viven estas ideas. 

Sin pretender tomarme muy en serio o ser duro conmigo mismo en esta auto-evaluación, si deseo ser más consiente en aquellos hábitos que he llevado conmigo a través de los años porque sonaron bien o solo porque en algún momento tuvieron sentido para mí. Madurar es aprender a dejar a un lado ideas de las que honestamente no estas del todo convencido.

Madurar es preguntarse, es esto realmente en lo que creo o estoy dando por hecho algo que suena bien, pero nunca he evaluado por mi mismo.

Hace unos meses uno de los autores a los que yo más parafraseaba en mi adolescencia y del que usaba sus consejos para animar a otros a evaluado su obra maestra y re-evaluado su libro más vendido “Le dije adios a las citas amorosas”. Joshua Harris decidió hacer un documental e invertir mucho de su tiempo en contactarse con aquellos que fueron heridos por muchas de sus ideas en aquel ‘best seller’ y ha comenzado a preguntarse acerca de ideas que en su soltería dio por alto por cualquiera sea la razón. Y aún cuando en mi opinión muchas de las opiniones en este documental conllevan otras causas de raíz y se pone en juicio el libro, más que las mismas decisiones de quien se sintió lastimado, valoró la humildad del autor para reconsiderar sus puntos de vista.

Justo ahora, comenzando un nuevo año, podemos seguir con el mismo equipaje con el que caminamos el año pasado, o decidir auto-evaluarnos con toda honestidad para, siendo sabios, escoger lo mejor.

Caminar intencionalmente requiere hacernos preguntas duras acerca de aquello que sólidamente creímos por años. ¿Cómo esto te ha funcionado hasta ahora? ¿Será que sigues esperando en Dios o Dios esperando en ti? 

El increíble hombre que fue el apóstol Pablo, desde la prisión, con el dolor y las marcas en su piel de un soldado de Jesús le escribe a quien mentoreo por un buen tiempo, Timoteo: “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren. (1 Tim 4:16)


Leave a Reply