Aliento, Mujeres

La belleza que despierta el corazón de un hombre

Una mujer desea ser amada, tan amada que subconsciente o conscientemente cambiará su manera de ser para captar la atención de aquellos alrededor de su vida. Y es que hay un deseo nato en cada una de develar una gran belleza, interna y externa. Es en ese anhelo de ser reconocida que ella pudiera llegar a comprometer hasta su identidad misma.

Algunas escogerán vestir aquello que conducirá los ojos de muchos hacía ellas, otras comenzarán a apasionarse por el deporte de los hombres en su vida para quizás en ese interés siquiera sea reconocida, algunas más trabajarán exhaustivamente con tal de ser respetadas, valoradas, y muchas otras en ese clamor de sentirse necesitadas se involucrarán en relaciones abusivas, pues será más fuerte la necesidad de ser querida que su integridad misma.

Un día tú serás una reina y deberás abrir tus ojos. –William Wallace a la Princesa en la película Corazón Valiente.

“Y vivieron felices” para siempre no se escribe en la historia de cualquier mujer, en cada historia de reinos, príncipes y castillos se desencadenaba una serie de obstáculos para los personajes, era entonces que quienes luchaban con denuedo conquistaban y lograban grandes triunfos. Así mismo vivimos hoy historias similares, aunque sin reinos, sin príncipes o castillos, sufrimos, enfrentamos en toda nuestra debilidad esos obstáculos y el final será escrito favorablemente para aquellos que traducen esa batalla como su preparación para una vida mejor, para una gran conquista.

Es en tus más grandes peleas que se forjará tu carácter, aquel que necesitarás para el resto de tu vida. Puedes involucrarte en las vidas de otros, perderte en el deseo de ser aceptada por ellos, en tu necesidad continua de respeto, pero estarás desperdiciando tu entrenamiento para reinar en los próximos capítulos de tu vida.

Ser la protagonista de tu historia es un riesgo, es peligroso, pero es lo más satisfactorio. El personaje principal de una gran historia llora, se duele y pelea, pelea por no perderse en una vida sin sentido, lucha porque en cada capitulo de su vida que otros lean sean subrayadas sus hazañas, sean guía para otros.

“El mensaje de muchas mujeres a los hombres sigue siendo “Te necesito demasiado. Dime quién soy. Lléname”. Muchos usarán a ese tipo de mujeres, pero jamás las amarán, nunca se comprometerán de verdad. “ –John y Stasi Eldredge (del libro, Cautivante)

La belleza de una mujer despierta mejor que ningún antídoto el corazón y la valentía de un hombre, para alentarlo, para motivarlo a ser quien se supone él sea. Así es una mujer protagonista, ella sabe quién es, sabe que se le necesita para intervenir con sus palabras, con su belleza para cautivar a un mundo apático a despertar. Sólo una mujer así podrá vivir llena, plena. Esa mujer ha traducido cada batalla como su entrenamiento, cada derrota como su fortaleza, cada soledad como su reto para vivir una vida con un mayor propósito, cada lagrima como el enjuague perfecto para visualizar mejor su destino. Ese tipo de mujeres son pilares, son quienes despiertan el alma de todo desalentado que yace en el camino herido, ese tipo de mujeres están allí, frente a cada necesidad en el mundo, listas para otorgar su luz, listas para arriesgarse a ser protagonistas.

En nombre de Dios, ¡debemos pelear! –Juana de Arco


Comments 1

  1. Kesha :)

    wooo! una verdad que MUCHAS tenemos que tener siempre presente, muchas gracias Gera 🙂

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